22.08.2016
Invitados Sergio Grez y Víctor Muñoz

El Centro de Estudios de Historia Política (CEHIP) de la Escuela de Gobierno, realizó este lunes 22 de agosto el III Seminario de Historia Política, espacio que pretende reflexionar académicamente sobre tendencias, problemas, debates y perspectivas de investigación en historia política a partir de las presentaciones de investigadores y académicos.

 

En esta oportunidad, expusieron los historiadores Sergio Grez y Víctor Muñoz, quienes hablaron de las investigaciones que han realizados en sus distintas publicaciones. Grez abordó la temática social y política de los movimientos populares chilenos, mientras que Muñoz expuso sobre la historia de la cultura política y generacional de la Unión Demócrata Independiente (UDI).

 

Sergio Grez comenzó su intervención explicando que la idea central que ha guiado todas sus obras historiográficas es “la historia social con la política incluida; esa que se encuentra en oposición con la principal corriente de la historia social popular chilena, la cual estudia la historia de los movimientos populares excluyendo a la política”.

 

El historiador advirtió su rechazo hacia la dicotomía de lo social y lo político y afirmó que ha procurado dar cuenta de la relación compleja y dinámica entre estos dos ámbitos. Grez comentó además que sus investigaciones tienen como objetivo “contar una historia social de la política, es decir, que intente descubrir las condicionantes de la política por medio de lo social y, a la vez, desentrañar las influencias de la política sobre lo social”.

 
Sobre esto mismo, agregó que “incorporar la política a la historia social implica tratar tanto lo coyuntural como la larga duración, para esclarecer cómo a través de la reiteración de ciertas reivindicaciones sociales, prácticas y modos de hacer política, se constituyen identidades, hábitos y culturas políticas populares. De este modo, la política se relacionan estrechamente con lo social”. Para concluir, Sergio Grez aseguró que “la política es por antonomasia un campo privilegiado de decantación y de defensa de los intereses de las clases y grupos sociales”.

 

Por otro lado, Víctor Muñoz durante su exposición explicó que si bien “la UDI se fundó en 1983, había una hipótesis de que la red de militantes gremialistas funcionó, en la práctica, como partido político dentro de la dictadura”. Agregando luego: “la impresionante cohesión de la UDI, que en ningún caso tenía facciones visibles, se debía a la homogeneidad de la militancia, particularmente la de su equipo parlamentario, quienes prácticamente iban a los mismos colegios y universidades, tenían la misma creencia religiosa y venían de la misma clase social”.

 

Bajo la misma línea, Muñoz comentó que “hay una diferenciación entre el gremialismo universitario y la UDI, pero ambas convergían en una sola cultura política, y el primer guía que unió ambas dimensiones fue Jaime Guzmán”. El historiador aseguró que Guzmán comenzó a difundir una determinada doctrina y que también fue el encargado de promover un organismo juvenil de militancia en 1975, año en que se desarrolló el primer ensayo partidista de los gremialistas. Asimismo, afirmó que Guzmán era quien designaba los cargos y roles dentro de la UDI. “Era imposible decirle que no”, sentenció.

 

Por último, dijo que quienes marcaron los límites generacionales del partido fueron los discípulos directos de Jaime Guzmán, hecho que además ha sido uno de los principales elementos de tensión en los problemas recientes de la UDI.

 

Al finalizar la exposición de los historiadores, el CEHIP extendió la invitación para el IV y último seminario a realizarse en una fecha a confirmar durante octubre próximo, en el que se abordará el tema de la historia y el arte.